18 agosto 2010

¿Porqué no avanzamos...?



Ó

 


Hoy quería contaros algo, una escena que presencie hace unos días, y que por un momento me hizo pensar: “Pero donde coño estamos...”; si, quizás os sorprenda esa reflexión, pero es que no logro entender como en un país que supuestamente pertenece a la UE, todavía estemos así. Bueno os cuento, era un día soleado, de esos pocos que se ven por aquí a lo largo del año, y digo pocos, no porque no los haya soleados, sino porque la temperatura de ese día, era de esas que casi que te obliga a ir a la playa a refrescarte para no asarte. Pues eso que me fui a la playa con una amiga, y sin pararnos mucho a decidir a qué playa íbamos, acabamos en una de las muchas que tienen bandera azul por esta zona, pues si bandera azul, ese galardón que según la wikipedía: “exige el cumplimiento de normas de calidad del agua, la seguridad, la prestación de servicios generales y de ordenación del medio ambiente”. Permitidme subrayar lo de prestación de servicios generales.

Retornemos a la historia para no perdernos, llegamos a la playa, que por cierto estaba llena de gente ese día, y después de buscar un sitio alejado del tumulto, me dispuse a colocar la toalla para disfrutar de ese día de sol por supuesto, al rato de estar tumbado tomando el sol y departiendo con mi amiga sobre nuestras vidas, pues me incorpore y vi como se acercaba casi a nuestro lado, una familia de turistas (no sabría decir si franceses, ingleses o alemanes), eso sí, estoy segurísimo que eran de algún país de la UE. Cuando digo familia me refiero a padres, hijos, tíos y no recuerdo si había algún abuelo, y como no, la mascota de la familia un pequeño Cocker Spaniel de color negro y muy educado por cierto, ya que no se despego de su lado desde que entro en la playa.

Pero la felicidad les duro muy poco, ya que a los cinco o diez minutos, apareció el socorrista de turno, que muy amablemente les dijo, en un castellano muy exquisito, eso sí, con un poco de acento gallego, “que no podían tener el perro en la playa, porque no estaba permitido”, palabras que al minuto fueron reiteradas por la megafonía del arenal, y como no en un exquisito castellano, e insisto en lo de “exquisito castellano” porque a los turistas, se les quedo una cara de, pero este tío que nos está contando, y después de un rato mirándose los unos a los otros debieron de pensar pues debe de ser por el perro, así que lo cogieron y educadamente se lo llevaron del arenal.

Y mi pregunta es, como coño es posible, que en una playa con distintivo europeo, no haya personal cualificado, no solo para socorrer a la gente, sino para explicarles en el idioma que sea (mínimo ingles) las particularidades del arenal. 

Pero lo que es más triste aun, es que si queremos ser tan europeos como decimos deberíamos empezar por quitar esos letreros que inundan nuestros arenales “PERROS NOya que en la mayor parte de países europeos los perros pueden entrar hasta en los locales públicos, incluso en la mayoría de hoteles y restaurantes, los perros están debajo de la mesa o al lado y no molestan. Que nuestro perro esté bien educado, esté limpio, no huela, no se porte mal, ni ladre, ni moleste a nadie acaso no importa. Haber cuando dejamos ya de culpar a los perros de lo mal educados que son sus dueños porque si no tendríamos que empezar a plantearnos otras prohibiciones en los arenales.

1 comentario:

Juanjo Galdo dijo...

el problema no son los perros, son los dueños, ¿cuantas veces se ha visto a un perro hacer caca en la playa y el dueño no recoger los excrementos?, pagan justos por pecadores